Castillo de Burguillos del Cerro

Vista del Castillo

Vista del Castillo

En esta ocasión nos dirigimos a la localidad de Burguillos del Cerro, situada en la comarca Zafra - Río Bodión al sur de la provincia de Badajoz, para visitar su castillo situado en una colina que domina la localidad y que es una de las fortalezas más importantes de Extremadura. De origen musulman aunque no se conserva ninún resto de la época, cayó en manos cristianas en el siglo XIII, siendo entregado por Fernando III a la Orden del Temple en 1238. Cuando se extingue la orden, a comienzos del siglo XIV pasa a manos de don Alfonso Fernández Coronel, señor de Aguilar quién ostenta el señorío sobre Burguillos y su castillo. A finales del siglo XVI son propietarios los Zúñiga, Duques de Béjar. Lo que podemos ver hoy es del siglo XIV con algunos añadidos del siglo XV por los Zúñiga.


Como se observa en la imagen del satélite de Google Earth se pueden identificar dos partes. Una barbacana exterior que recorre el cerro a media altura, y el castillo propiamente dicho en lo alto del cerro, de forma rectangular con torres en las esquinas y sobresaliendo la Torre del Homenaje con dos cuerpos (raramente visto en Extremadura) uno superior retranqueado sobre el inferior de mayor tamaño. En el interior de la torre del homenaje destaca la estructura de la sala del cuerpo inferior, con dos cúpulas, y la disposición escalonada de la cubierta de las escaleras, que ascienden embutidas en el muro, a base de arcos o pequeños cañones de ladrillo sobre muros de piedra.

Restos de la barbacana exterior

Acceso al Castillo

Matacán sobre la puerta de acceso

En las esquinas encontramos dos torres redondas y una prismática, configurándose en el interior un patio de armas donde se emplazan las distintas habitaciones y cámaras de la fortaleza, así como el aljibe. La fortaleza está construida en fábrica de mampostería, con refuerzo en los ángulo de sillarejo. La entrada al castillo se hace por un paramento de sillería a través de una puerta gótica sobre la que se encuentra un poderoso matacán (similar al de la torre del homenaje) bastante bien conservado.

Torre del Homenaje

Patio de Armas y restos de edificaciones anexas

El castillo ha sido restaurado, algunas partes totalmente reconstruida, como uno de los lienzos laterales de la muralla en el cual se ha utilizado ladrillo como material para construiro, siendo polémica la citada reconstrucción por el contraste estético que resulta. Aún así el amante del patrimonio histórico disfrutará de la visita de este castillo, desde cuya torre se puede obtener una magnífica panorámica de los alrededores, y admirar la blancura de las casas del conjunto de Burguillos del Cerro. No puedes irte de Burguillos del Cerro sin visitar el Centro de Interpretación de la Orden del Temple o caminar hasta el Puente Medieval.

Puente Medieval

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Castillo de Miraflores

Vistas del Castillo

En Alconchel (Badajo) y emplazado en el Cerro de Miraflores, que da nombre al castillo, ha hecho de este lugar un enclave estratégico a lo largo de la historia de La Raya. Aunque hay restos de un castro en los cimientos del castillo, no es hasta tiempos de Abderraman II (siglo IX) cuando se construye una fortaleza para proteger el  territorio de las incursiones leonesas. En 1166 es Geraldo "Sem Pavor" quien asalta la fortaleza  pero a los cuatro años ya era parte del Reino de León, siendo conquistado por Fernando II. El castillo se cede a la Orden de Santiago y al poco tiempo es recuperado por Abu Yaqub Yusuf para los almohades y no es hasta 1230 cuando Fernando III "El Santo" reconquista Alconchel para cederla a la Orden del Temple.

Segundo recinto del Castillo

Puerta gótica de acceso al Castillo

El castillo nunca perderá su valor estratégico y es en la Guerra de Restauración Portuguesa cuando es de nuevo atacado por las tropas del país vecino al mando de Francisco de Melo pero fracasa en el intento, siendo Matías de Alburquerque quien lo consigue. Fue recuperado por los tercios españoles en 1661. En el siglo XVIII el castillo es adaptado para defenderse de los nuevos elementos militares. Es en la Guerra de la Independencia cuando los franceseses intentan asaltarlo, recobrando su valor estratégico.

Torre del Homenaje y acceso al Alcazar

Torre del Homenaje

El castillo se compone de tres recintos: La Torre del Homenaje y el primer cuerpo amurallado adosado (alcazar), de origen musulman, donde se aprecian elementos de fábrica almohade, siendo reforzado en la época cristiana medieval (siglo XIII). Un segundo cinturón de muralla, pasando la fortificación a ser una atalaya, en el siglo XVI.  Y un tercer recinto del castillo que data del siglo XVII, para protegerse de los ataques de la nueva artillería. Los recintos están dispuestos de forma casi concéntrica y están reforzados en los puntos en que, por la condición orográfica, resultan más vulnerables. En la parte más elevada del promontorio se alza el cuerpo principal del castillo. El acceso a su interior se hace a través de una portada gótica con torres cilíndricas en las esquinas.

Vistas del Castillo y de Alconchel

Más información en la web del
Ayuntamiento de Alconchel. AQUÍ.

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Castillo de Trevejo


Ya desde el cruce que en Villamiel te lleva a Trevejo se aprecia la impresionante figura de este castillo. Llegamos a la villa y caminamos por la calle principal, parece que hemos vuelto al siglo XV, casas de mampostería, el suelo empedrado y los gatos durmiendo plácidamente en las puertas de las casas. Llegamos a la Plaza Mayor y topamos con el busto de "Chon" (Adoración) quien fue el corazón de Trevejo, continuamos y llegamos al castillo.



El castillo de Trevejo aparece citado ya en 1184 con motivo de la donación que hace Fernando II a don Pedro Arías, prior de la Orden del Hospital de San Juan de Jerusalem (Hospitalarios). Desde entonces la fortaleza y sus tierras pasaron a manos de la Orden de Santiago y a la de Alcántara. A lo largo de este tiempo se hicieron numerosas reformas y añadidos hasta finales el siglo XV y principios del siglo XIV que se configura tal como ahora la vemos, aunque hoy día los desperfectos son numerosos.



En el interior se conserva un escudo heráldico con las armas del comendador don Juan Piñero. El conjunto está formado por un recinto amurallado con el que se asocia la torre que constituye el castillo propiamente dicho, más abajo existe una barrera a modo de barbacana de la cual hoy se conserva parte en la zona de la puerta de acceso al recinto. Según textos existía una tercera cerca situada más hacia el caserío de la cual no se conservan restos.


Lo más interesante es la torre del Homenaje de la cual ha desaparecido su mitad oriental, que según se dice fue volada por las tropas del ejército francés durante la Guerra de la Independencia, aún así, se puede observar su impresionante figura. Tiene planta pentagonal en sillería de granito. A la misma se accede  através de una puerta elevada que hacía necesario un puente levadizo. Su interior constaba de cuatro niveles con un sótano. Se conserva poco del edificio, algunos elementos como parte de escaleras, troneras o cañoneras así como elementos de la cocina, mezclando actividad defensiva como doméstica. Sentado en la ventana de la torre permite contemplar la placidez del paisaje, espectacular.



Desde el Castillo se puede ver el pequeño e irregular casco urbano de Trevejo. A los pies están la iglesia parroquial y su correspondiente espadaña. La espadaña data del siglo XII y posiblemente sea la construcción medieval más antigua de la alta Extremadura, está presidida por el escudo de la Orden del Pereiro. Detrás de la iglesia podemos encontrar sepulcros labrados en la roca que datan de la misma época que la espadaña (siglo XII). La iglesia de San Juan Bautista (patrón de la Orden Hospitalaria), fue restaurada en el siglo XV, con un interior muy simple con una talla de San Juan Bautista y otra en un lateral de la Virgen con el niño en brazos.




Al salir cualquier senderista debe sentarse sobre la pared de la iglesia y contemplar el Jálama a lo lejos y en primer plano la serpenteante carretera que lleva a Villamiel. Sin duda Trevejo es un maravilloso lugar para desconectar y buscar un poco de tranquilidad y paz.


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