La población fue conquistada por los alanos en el 414 y luego por los musulmanes en 716, que es posible que edificaran algún tipo de torre de alquería, pero no existe constancia ni documental ni arqueológica.
Durante el reinado de D. Dinis, las necesidades de defensa aconsejan el levantamiento de una cerca que comienzan en 1306 y quedan concluidas en 1310. El Paço de los Alcaides quedó listo en 1315. Aunque en 1367 el rey Fernando I renovó el señorío de la villa a Rodrigo Afonso de Sousa, lo cierto es que la zona intramuros no terminaba de poblarse, por ello en 1371 el soberano concedió una carta de privilegios a quienes habitasen el área de intramuros de Arraiolos, tales como el perdón de las deudas o la dispensa del requisito de permiso para aposentarse.
En 1489 bajo el reinado de João II de Portugal tuvieron lugar obras de reestructuración del Paço y de consolidación de la Torre del Homenaje.
Los privilegios de los habitantes intramuros continuaron hasta 1544 en que fueron revocados por João III ante la pérdida de su función defensiva y el crecimiento de los arrabales. La despoblación del área intramuros se debió a su reducida área y a la mejor adecuación del arrabal para la actividad agrícola y sus comunicaciones.
Cuando empezó la Guerra de Restauración de la independencia, en 1641 los procuradores de Arraiolos pidieron al nuevo soberano João IV que reparase las murallas y su barbacana, para volver a habitar el espacio y dotarlo de equipamiento bélico. Sólo se llegaron a hacer nuevas puertas y otras obras de reparación. En 1655 consta el mal estado de la cerca, en ruina parcial y con la barbacana derruida, la torre del homenaje muy damnificada y el Paço dos Alcaides inhabitable. Sólo permanecía la Iglesia del Salvador.
Se trata de una cerca urbana de trazado circular, implantada en la cima de un monte granítico, a 387 metros sobre el nivel del mar, y al suroeste de la ribera del Divor. La cerca constituye un recinto macizo de planta casi totalmente circular con la zona suroeste ligeramente más recta, acompañando la irregularidad del terreno, está construida en albañilería y coronada por merlones cuadrangulares. Dos escaleras adosadas al muro dan acceso al adarve que circunda toda la muralla.
En la zona oeste se abre la Puerta de Santarém, orientada hacia la misma ciudad, flanqueada por dos cubos de planta cuadrada y constituida por vano en arco roto en el lado exterior y arco abatido en el lado interior. Además de esta puerta, la muralla se encuentra interrumpida en la sección sudeste, junto a la Torre del Homenaje, donde estaría anteriormente la Puerta de la Villa. En la misma zona, un poco más hacia el este, se sitúa la Torre del Reloj, de planta cuadrada, insertada en el muro por la cara oeste. Se encuentra enfoscada y encalada, contrastando con la albañilería de piedra a la vista del resto, y es rematada por un corolario cónico rodeado de cuatro pináculos, también cónicos, de menores dimensiones y pintados de azul claro. La torre tiene también acceso desde el recinto interior, a través de escalera de cinco escalones, que parte del adarve, ligando a la cara norte de la torre
En su interior sólo se conserva la Iglesia del Salvador, que sirvió como iglesia matriz de la villa hasta el siglo XVII, orientada en el sentido suroeste-nordeste, presentando planta en forma de cruz latina, construida en la misma época de la cerca, y reconstruida en el siglo XVI.
El Castillo o Paço de los Alcaides se encuentra inserto en el paramento sur de la cerca, ligado al resto de la muralla a través del adarve. Es de planta cuadrangular, integrando la torre del homenaje que también es de planta cuadrada y dos torres semicirculares, elementos todos ellos muy arruinados. Y está compuesto por tres áreas distintas: cuerpo de la guardia, el patio de armas y la morada palaciega de los alcaides.
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- Fuente: Fortalezas.org.
- Sistema de Informação para o Património Arquitectónico. SIPA.